Ana Albadalejo Blog

10 febrero 2020

Hola, hola

¡Buenos días! ¿Qué tal? Ayer abrí un debate porque una seguidora a través de Instagram me comentó y me dijo  que poner mi foto donde se ve mi cuerpo a los pocos días de haber dado a luz, podía doler mucho a las personas que no se recuperaban bien del parto. Nunca puedo contestar a todo. Y aunque los mensajes de este tipo son los mínimos, sinceramente  hay algunos que me sorprenden. Es la primera vez que me dicen algo así, pero supongo que hay más gente que lo piensa, aunque sea una minoría. Por eso, me gusta comentarlo y tratarlo.

Creo que hay un tema tabú. Hoy en día, sólo se alaba cuando una chica “gordita” para los ojos de la sociedad, por decirlo así sin que nadie me malinterprete, pone fotos de ella sintiéndose orgullosa por ello. Y me parece estupendísimo, pero por supuesto, la que está más delgada también puede sentirse orgullosa de ello. Estar delgada no es sinónimo de estar bien y feliz, así que quitémonos esos estereotipos de la cabeza. Puede una chica ser gordita y sentirse bien y otra muy delgada no sentirse bien. Así que sea como sea la persona, más delgada, menos delgada, corpulenta… ( ya no sé ni como decirlo, para que nadie se ofenda) habría que preguntarle como está antes de juzgar sólo a simple vista.

Cuando di a luz a Zoe, adelgacé muchísimo sin hacer nada más que comer y comer, y me quedé tan delgada que yo no me veía nada bien. Mala cara, nada me quedaba bien… Pero que no se me ocurriera decirlo porque parece que no tenemos derecho a quejarnos por delgadez. Hoy en día me siento muy bien con mi cuerpo y también con mi rápida recuperación del parto. También tengo muchas ganas de empezar en marzo con el deporte, que no me duela la espalda y verme el cuerpo más modulado. He perdido toda la masa muscular de tanto tiempo sin hacer nada de ejercicio.

No hay cuerpo perfecto, sólo mentes tranquilas. Si te sientes bien contigo misma teniendo salud dentro del cuerpo que habitas, ese es el cuerpo perfecto.

Por esa regla de tres, si tengo el pelo bonito no pongo una foto del pelo, no vaya a ser que las personas que sufren alopecia se sientan ofendidas. No puede llover a gusto de todos. Pero por favor, centrémonos en lo importa. VIVE Y DEJA VIVIR. Y, PESE A TODO, INTENTA SER FELIZ.

 

Ayer domingo estuvimos en un bonito sitio y aproveché para hacerme fotos. Llevo vestido de Mango y botines de Augusta the Brand.

 

 

 


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4 febrero 2020

Basics

Buenas, ¿Qué tal estáis? Nosotras muy bien. Ya se me hace raro no pasar por aquí y contar que tal estamos y como va todo, porque se ha convertido en un lugar de contar más que de mostrar. Me acuerdo cuando simplemente os enseñaba un look y ya. Eso se me hace ahora mismo casi imposible. Muchas me seguís escribiendo para que cuente mi experiencia con la lactancia, con la adaptación de Zoe a su nueva hermana, étc. No es un blog de maternidad pero yo os voy contando según vaya surgiendo. 🙂

Tal como me habéis preguntado, os cuento que con Zoe funcionó la lactancia materna muy bien durante 13 meses y con Gala, por el momento, funciona muy bien también.Para mí, es la forma más cómoda y sana de alimentar, así que intentaré todo el tiempo que pueda. Cada madre y bebé lo lleva de una forma así que es mejor no aconsejar al respecto.

Zoe lleva bien la llegada de su hermana. Está muy cariñosa con ella. Con nosotros también pero sí que ha notado que algo ha cambiado y está más pendiente de mí, me demanda mucho más que antes y llora algo más. Yo estoy sacando brazos, manos y mucho amor para las dos. Por eso, espero que siga así de bien, aunque estoy preparada para cuando lleguen los celos, que son algo muy normal y común.

Como he dicho, antes os enseñaba un look y ya no sabíais nada más. Ahora los looks han pasado a un segundo plano. Son muy cómodos, y casi todos los combino con zapatillas y zapatos planos. Los botines con algo de tacón ahora están en el fondo del armario.

Estos vaqueros son de Pull&Bear, top de Asos y zapatillas Victoria. El peto de Zoe es de Primark.

 


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29 enero 2020

Siempre

Buenos días, ¿qué tal estáis? Yo volviendo un poco a la normalidad. Y es que cuando tienes una bebé, los primeros días no son como el día a día de siempre. Son una especie de nube que te envuelve. Y sólo piensas en cuidarla y protegerla de una manera un tanto extrema.

No sé si lo llegué a contar por aquí, pero los primeros días, en cuánto a visitas, quise las justas. Algo que yo sigo viendo normal. Y no es que quiera menos a las personas que me envuelven, no. Es que es un momento delicado, íntimo y único.

De hecho, a mí no me apeteció ninguna de estas visitas al hospital, y también muy pocas en casa. Sólo de los más cercanos. Ahora, que Gala tiene casi un mes y nos hemos adaptado muy bien a ella, me empieza a parecer buen momento. Es un tema del que podría hablar largo y tendido, y es que todavía tenemos una cultura muy arraigada que nos hace pensar que por rechazar visitas o simplemente decir que vengan al cabo de unas semanas, ya estamos cometiendo el crimen del siglo.

Cuando nació Zoe, era todo una novedad, y no sabía bien lo que quería o no quería. O al menos no lo tenía tan claro como lo tengo ahora.

Así que, pienso que este momento es nuestro. De las madres y padres para hacer o deshacer  lo que queráis.

Cambiando de tema, otra cosa que me preocupa algo es la exposición que tenemos en las redes sociales. En mi caso, desde hace bastante tiempo. Desde que empecé hace muchos años ya en el mundo de la moda, cuando todavía esto de las redes prácticamente ni existía.

Ahora, están en su máximo esplendor y yo trabajo en parte, gracias ellas. Me encanta lo que hago y siempre me habéis escuchado decir que tengo suerte de poder compaginarlo con mi vida personal. En ellas comparto momentos especiales de mi vida y mi día a día. Y por supuesto lo hago con mi familia. Por lo que de alguna manera, mis hijas también forman parte de este estilo de vida.

Veo a padres y madres que le ponen una cara de gatito a sus hijos cuando hacen una foto con ellos, o cara de león.  Y, otros, sin embargo que en las redes sociales sólo muestran a sus hijos. Donde ni siquiera salen ellos mismo, que son los que manejan las redes. ¡Vaya lío!

Y un día te paras a pensarlo. ¿Estaré haciendo bien? ¿Les podrá perjudicar en algo?

En más de una ocasión, la gente me lo ha preguntado. Y por eso he decidido comentarlo. Yo sigo pensando lo mismo. Siempre que sea desde el respecto, de forma natural y espontánea y cuando no vulneren su intimidad creo que no hay nada de malo. Puede que esté creando un álbum de vida precioso 🙂

Como madre, espero estar haciéndolo bien, porque es lo mejor que sé.

 

Llevo total look de ASOS, de esta temporada.

 

 

 

 

 

 


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14 enero 2020

Bienvenida Gala

Buenos días y feliz año nuevo. Para mí ha empezado de la mejor manera posible. Como sabéis, Gala ha llegado como un rayo de luz. Estas navidades han sido diferentes. Por un lado, la alegría y la ilusión que Zoe ya se ha enterado de la magia que tiene esta época y eso me ha llenado a mí también de felicidad. Y, por otro lado, “la incomodidad” de la recta final del embarazo. Mucho dolor de espalda, cansancio y ardor. Esos tres ingredientes se juntaron e hicieron desesperarme más de la cuenta los últimos días. Creo que os voy a contar cómo fue el parto y así es una manera  que nunca se me olviden los detalles, por si la memoria me fallase alguna vez (nunca se sabe).

Tenía como  fecha el 4 de enero. Ese día ya hice una larga caminata para ver si Gala se animaba, pero nada. El día 5 me levanté con bastantes molestias, diría contracciones, pero de las dolorosas, aunque me tumbaba y se pasaban.  Era domingo, vísperas de Reyes y todo estaba muy tranquilo. De hecho, Zoe se fue con los 4 abuelos a dar un paseo. Aprovechamos para ir al médico pero me dijeron que me fuese a casa, que el parto estaba cerca pero no era inminente. Nos fuimos a dar un paseo y a tomar un refresco con unos amigos. Llegó la tarde y esas contracciones se hicieron más intensas. Volvimos al médico porque sentía que estaba cerca. Eran las 18h30. El ginecólogo me dijo que tenía que quedarme ya. En cuanto me dieron la bata de hospital para cambiarme, me puse a llorar. Entre emoción y nervios. Exactamente igual que me pasó con Zoe. Aunque la otra vez me temblaban las piernas, ahora estuve algo más serena.

Me pasaron a la sala de dilatación. Entró la matrona, una chica muy jovencita y muy amable, que me dijo que no sería ella la persona que me acompañaría porque su compañera entraba a las 20h y para esa hora aún no tendría a Gala. Mi grata sorpresa, es que la matrona que entró a las 20h era un amor, la mejor persona que podía acompañarnos en ese día. Matrona y auxiliares 10. Igual que la anestesista, porque sí, me puse epidural. Y os cuento un detalle, me dió más confianza cuando entró y se emocionó ella y me dijo “Ay, que bien, que te toca hoy conmigo, te sigo en las redes y me ha hecho mucha ilusión verte aquí”. El momento en el que entra la anestesista es un momento “serio”. No puedes moverte, es algo que hay que hacerlo bien. Por eso, me ayudó mucho que fuesen tan amorosas conmigo y tan amables y evadirme del miedo un poco.

Por supuesto gracias a  Juan Carlos, mi marido. Que estuvo haciendo su papel de apoyo, porque al final no pueden hacer otra cosa más que apoyarte, distraerte y darte fuerzas. Estuvimos muy tranquilos en la sala, dónde daría a luz. Nos dejaron una pelota, pusimos algo de música y me relajé un rato. De hecho, iba enviándole vídeos a mis amigas de cómo estaba.

A las 23h08 Gala llegó. Rápido y muy bien. Sinceramente yo sí sentí como llegaba, nada de tener todo el cuerpo dormido y no sentir nada.  Sí la sentía pero sin tanto dolor. Una maravilla. Llegó como un rayo de luz. Sana, rubita, blanquita y perfecta para nosotros. Era como un sueño. No me podía creer otro bebé entre mis brazos, mío. Magia pura. Mejor regalo de Reyes imposible. Regalo para toda la vida.

Pasamos la noche muy bien, piel con piel. No podía imaginarme otra cosa mejor. Tenía ya muchas ganas que Zoe viniese a conocerla. Vino a la mañana siguiente. Estaba muy contenta y emocionada. Diría que algo nerviosa también. Cosas normales. Una hermana no se tiene todos los días.

 

Estamos muy felices y adaptándonos muy bien siendo uno más en la familia.

Gracias a todas y todos por los mensajes en redes sociales tan bonitos , a mi móvil los más cercanos, étc. A penas he contestado a tod@s, lo haré poco a poco.

 

 

Un abrazo enorme

 


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17 diciembre 2019

Vestidos cómodos

 

Buenas, ¿qué tal estáis? Aquí todavía podemos ir sin medias durante el día. Los inviernos son muy templados, así que no me veréis con looks demasiado abrigados. Además, creo que en este embarazo estoy muy calurosa, a diferencia de lo friolera que suelo ser. La humedad en invierno no la llevaba bien pero ahora ni me doy cuenta.

Mañana hago ya el último viaje a Madrid para trabajar. Sólo faltan 2 semanas y media para dar a luz. Así que más me vale descansar ya. Tengo ganas de estar en casa los días de Navidad, tranquila. Obviamente no he organizado planes, porque nuestro plan es esperar a la pequeña de la familia. Zoe se da cuenta y tiene mucha ilusión por la llegada de su hermana.

Ya os iré contando qué tal todo.

El vestido es de Mango, de esta temporada. Los botines de Carolina Boix y el bolso de una marca alicantina que se llama Oliva and Tom.

 

Un abrazo

 

 


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