Ana Albadalejo Blog

17 julio 2019

Escapada con la familia

¡Buenos días! Hoy os quería contar un poco nuestro mini viaje a Capileira. Decidimos hacer una escapada mi madre, mi hermana y yo. Y por supuesto, Zoe. Como mi hermana no vive cerca y no la vemos tan a menudo, estos viajes vienen muy bien. Cogimos el coche y nos fuimos a Las Alpujarras granadinas, exactamente a Capileira. Uno de los pueblos más altos de la península y de las más bonitos. Y muchas cuestas, muchísimas.

La verdad es que nos lo pasamos muy bien y nos reímos mucho pero quizás no es para ir con una niña tan pequeña, porque o bien la llevas en brazos (no suelen querer andar con tanta pendiente) o tiras del carro.  Así que la estampa familiar era las 3 tirando del carro por las calles de Capileira.

Dicen que las madres/padres con hijos no se van de vacaciones, sino que cuidan de sus hijos en diferentes sitios. En ocasiones puede ser, y de hecho también he hecho escapadas sin ella y descansas un poquito más pero lo cierto, es que me gusta mucho que siempre venga conmigo.

Ha sido divertido dormir las 4 juntas, y pasar unos días en ese pueblito que parecía de cuento y las temperaturas bajaban por la noche para refrescarnos un poquito del calor veraniego que en ocasiones no te deja dormir.

Lo recomiendo.

¡Un abrazo y feliz semana!

Por cierto, llevo vestido azul marino y falda de Rails. Y mi hermana lleva vestidos de Reformation.

 


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5 julio 2019

Los vestidos son para el verano

¡Buenos días! ¿Qué tal estáis?

Nosotros por aquí disfrutando del verano en Alicante. Al vivir cerca del mar nuestros planes diarios son bajar a la playa un ratito por la tarde. Digo por la tarde, porque Zoe está yendo a una escuela de verano. Sólo 2 semanitas más y sólo por las mañanas. Sí, empezamos la casa por el tejado, no ha ido a guardería pero sí ahora en verano un poquito. Es a la misma escuela que irá en septiembre. Acaba de cumplir 2 añitos y pensamos que era el momento perfecto. Cada padre/madre siente que es el momento oportuno cuando lo necesitan o simplemente les apetece a ellos. No hay reglas sobre cuándo llevarlos o no. Esta escuela, se trata de una escuela Montessori, y es que a mí me encanta la metodología que utilizan. Ha hecho adaptación unos días, asistiendo solamente 2 horitas. Ahora ya va 4h y la verdad es que para nosotros sus papis, es un descanso para poder trabajar por la mañana un ratito. Además, está súper feliz de encontrarse con los amiguitos cada día para aprender y jugar.

Aún así, tengo que decir, que me paso la mañana echándola de menos.

 

Por cierto, la marca es os voy a presentar (que seguro que ya conocéis ) me la dio a conocer mi hermana hace unos años. No os voy a engañar, ni es barata ni te llega muy rápido porque es de EEUU  y con los gastos de aduanas y tal, más vale que te compres alguna cosa más porque sino, no compensa. La marca es Reformation, y ya tengo algún vestidito que otro… Lo he combinado con bolso de Fosco y sandalias de Payma.

¿Qué os parece?

¡Un abrazo!


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1 julio 2019

A pesar del miedo

Buenos días y bienvenido julio. La verdad es que es de los meses que más me gusta junto con junio, aunque el calor apriete. Hoy os quería contar algo y es que a veces me dedico simplemente a enseñaros ropa, pero en ocasiones me quedo con las ganas de contaros cosas. Hace poco, contaba en Instagram que suelo conocer gente interesante en los aviones. Siempre he tenido miedo de viajar en avión. Ya os lo conté hace tiempo, de hecho hice un curso para perder el miedo a volar porque tuve una temporada de excesivo estrés cuando montaba. Ese período ya pasó y siento cierto nerviosismo cuando se mueve en exceso pero lo llego a controlar. Y viajar es una de las cosas que más me gusta en esta vida, así que sería incapaz de perder un vuelo por ese motivo. Hace 5 años perdí uno y por eso decidí tomar medidas.

Al principio hablaba con gente para contarles el miedo y así que intentasen ayudarme a distraerme.

Ahora, hablo con gente porque me apetece. O bien porque esa persona ha tenido interés o simplemente hay una especie de conexión que te hace hablar con esa persona. No me pasa de igual modo en el tren, no sé porqué. También es verdad que muchas veces te sientas al lado de alguien que sabes que hay un muro de hormigón invisible que separa cualquier tipo de conexión. No me pasa siempre que viajo sola, también me pasa con mi marido. Él no suele hablar mucho con los demás en los vuelos, intenta descansar, comer y leer. La conversación puede empezar simplemente porque Zoe le está poniendo los pies a la persona de al lado encima del pantalón y yo con mil disculpas intento que no lo haga o se siente un ratito sin moverse en exceso para no molestar a la persona que tenemos al lado. Si la persona en cuestión tiene empatía, puede surgir una conversación interesante, como fue la última vez que viajé con ella. Resultó ser un hombre que ha trabajado muchos años en la televisión, y la verdad que se me hizo el vuelo de lo más agradable y corto. Hemos cruzado un par de mensajes mi marido y yo con él para ver si coincidimos la próxima vez que vayamos a Madrid.

Otro vuelo París-Madrid, conocí a un chico que trabaja en Google, él era de Asia, tampoco quiero contar los detalles de las personas que conozco, pero bueno, resultó ser una persona interesante para mí, todos los sitios dónde ha vivido, las experiencias que me contó y el trabajo que tenía. Se nota cuando alguien tiene la mente “abierta” por el motivo que sea, pero para mí es mucho más fructífera la conversación. Venía de hacer un trabajo para Decléor en París y le regalé alguna crema . Nos fuimos muy contentos de habernos conocido.

A Loly, que la conocí hace muchos años ya, también fue a un viaje a París. De vez en cuando nos cruzamos algún mensaje por Facebook y la última vez en la ciudad del amor, estuvimos a punto de quedar pero al final por horarios no pudimos.

Una vez, volviendo del Cairo sola, con algo de miedo, no por el avión sino porque allí tuve unos problemillas. Me confundieron con una periodista el día que yo estaba grabando un anuncio allí  y justamente ese día hubo una manifestación, étc… Y nos retuvieron a mí y al equipo unas 5 horas dentro de un coche. Claro, el equipo era de allí, y yo me sentía sola ante el peligro o ante algo que desconocía. Al día siguiente, cuando me monté al avión sentí paz, pero sinceramente, y con un prejuicio dentro de mí, pensé que la persona que se sentó a mi lado sería alguien con el que no podría mediar ni palabra en todo el trayecto. Aturdida por todo lo ocurrido, el hombre, de Palestina,  me contó qué iba a hacer en España, me enseñó su pasaporte, con las letras bien grandes de País no reconocido, me contó toda su historia, me regaló un montón de dulces árabes, que hacia un amigo suyo en un sótano de Palestina, porque allí no hay comercios al público como tal. Ese vuelo fue algo más largo y su historia se me quedó grabada en el corazón.

Edward, se ofreció a darme su cargador, en mi último vuelo. Él creía que yo le preguntaba eso a las azafatas, pero en realidad estaba buscando mi maleta porque me la habían perdido. No paramos de hablar en todo el viaje. Creo que si viviera cerca podríamos ser amigos. Ya nunca más sé si lo volveré a ver.

Me encanta conocer gente en los aviones que resultan interesantes, de los que aprendes y te los llevas en el corazón.

Y , por supuesto, te hacen el vuelo mucho más corto.

A pesar del miedo, puedes abrir tu corazón.

 

 

Llevo vestido de Zara, lo retiraré sólo para la playa, porque después de llevarlo me di cuenta que para mí que soy alta es demasiado corto. El bolso es de Primark y los zapatos de Fosco, de Merkal Calzados.



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17 junio 2019

Nuestras vacaciones en Formentera

Qué bien sienta el verano, las vacaciones en general, ¿verdad? Ese pequeño estado de desconexión. Digo pequeño porque cuando tienes hijos, al menos yo, no descanso mucho pero me gusta también. Nos dormimos pronto eso  sí, esa es nuestra manera de descansar. Nada de florituras por la noche.

Me encanta despertarme en un lugar nuevo, salir a desayunar, que te pongan el desayuno, que sólo tengas que cogerlo del buffet. Salir ya preparada con el bikini, coger la toalla y las cosas de playa y directos a la arena. El sol, la brisa, castillos de arena… Que llegue la hora de comer y saltar al chiringuito. Con suerte, una siesta después los 3.

Estas vacaciones estuvimos en Formentera con amigos. La primera parte del viaje vinieron unos amigos con hijos, se planteaba muy bien y de hecho fue muy bien, excepto porque Zoe y la amiguita no llegaron a conectar en el juego y más bien era una pequeña lucha para que no se pelearan. Ya empieza la vida real, los momentos buenos y los no tan buenos. Desde muy pequeños, sin nadie decírselo toman el sentido de la pertencia: ” Esto es mío”, cuando de hecho, los padres les enseñamos todo lo contrario. Compartir, compartir y compartir. Pero bueno, poco a poco. Eso fue lo único de viaje que podía causarnos una preocupación. Por lo demás, en vacaciones no se tienen preocupaciones.

Juan Carlos y unos amigos hicieron la media maratón de Formentera y ya lo tenemos fijado en el calendario cada año. Espero animarme el año que viene. No os imagináis las ganas que da correr esa carrera con lo bonita que es y el ambientazo que hay. Pero claro, para eso tienes que estar preparado. Sólo me queda esa parte, que no es poco.

Casi siempre vamos a la zona de Es arenal, no hay ni una roca, el mar suele estar como “un plato” y para los niños es ideal.

Recomiendo sitios para cenar o comer como Can Carlitos, me encantó. Y con las veces que he ido, no lo había probado. Todo un descubrimiento.

Siempre repetimos en el Mirador, ideal para cenar.

Y uno de mis favoritos es el italiano Caterina.

Ah! La última parte del viaje vinieron Miri y Javi, muy cortita la estancia pero maravilloso el tiempo con ellos como siempre. Ganas siempre de pasar tiempo con ellos. Haré alguna escapadita este verano con Miri, seguro.

 

 

Aquí llevo bañador de UONDI.

Bikini de ZAFUL.

Cap de Babaria.

Bañador de Uondi.

Bikini a conjunto con el de Zoe de MommyLOVES.

Restaurante El Mirador.


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14 junio 2019

Swimwear

¡Buenos días! ¿Qué tal estáis?

¿Cómo se presenta el fin de semana? Algunos empezáis las vacaciones. Nosotros la verdad es que este año las hemos hecho algo pronto y ya no tenemos ningún plan más hecho para el verano, aunque seguro que luego surgen cosas. O eso espero porque no hay nada que me guste más que viajar y planear los viajes. Esa sensación de hacer la maleta para ir a un nuevo destino, o simplemente a dónde veraneas cada año, mola, ¿Eh?.  Esta semana que viene tengo algún viaje de trabajo. De hecho, el día del cumpleaños de Zoe estaré fuera, pero llegaré por la noche para darle muchos besos, y lo celebraremos el día siguiente con todos sus amiguitos.

Hoy os enseño este bañador de Zara desde una de mis playas favoritas de Alicante. Está por la zona de VillaJoyosa y es que tenemos zonas preciosas por aquí. No me voy de vacaciones a ningún sitio especial más este verano pero al menos tengo la suerte de vivir cerca del mar.

Un abrazo y feliz fin de semana.

 


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